La normativa que regula la calidad en los servicios de catering

Existen varios tipos de normas que hacen referencia a la excelencia de la calidad en las diferentes actividades que conforman un servicio de catering. En cualquier caso, la regulación de la calidad es de carácter voluntario pero su aceptación implica un compromiso de la empresa por ofrecer el mejor producto posible a sus clientes.

10 oct 2011 en Normativa de catering e higiene

La normativa que regula la calidad en los servicios de catering
catering
La calidad es de carácter voluntario pero su aceptación implica un compromiso de la empresa por ofrecer el mejor producto posible a sus clientes

Existen varios tipos de normas que hacen referencia a la excelencia de la calidad en las diferentes actividades que conforman un servicio de catering. En cualquier caso, la regulación de la calidad es de carácter voluntario pero su aceptación implica un compromiso de la empresa por ofrecer el mejor producto posible a sus clientes.

Las normas ISO atienden a distintos aspectos de la producción y el comercio. Se originan como consecuencia de la necesidad de aunar los criterios que definan la calidad de un objeto o servicio a nivel internacional. El organismo que se ocupa de crear esta normativa a nivel mundial es el International Standarization Organization (ISO) y funciona con oficinas de normalización delegadas en cada país (en España es AENOR).

Las ISO 9000 atienden a distintos aspectos de la calidad de una empresa en su gestión interna, haciendo posible una mayor competitividad sea cual sea su tamaño. Las ISO 14000 son los estándares de calidad medioambiental. Las normas del grupo 28000 regulan la seguridad en toda la cadena de suministro (personas, bienes, infraestructura y equipamiento). A estas certificaciones más genéricas puede someterse una empresa de catering.

Hay otras más específicas como las ISO 22000 que regulan la seguridad alimentaria en todo el proceso de producción y manipulación de los alimentos. El BRC asegura que los proveedores de alimentos garantizan su salubridad durante su almacenamiento, empaquetado y distribución, mientras el IFS se aplica a la logística e importación de comida. El GLOBALGAP intenta implantar las "buenas prácticas" en el sector de la agricultura.

En todos estos casos lo que se busca es que, en un mundo globalizado, también las pequeñas y medianas empresas tengan acceso a un mercado internacional. Las empresas de catering que se adscriben a estos certificados de calidad garantizan que la higiene, inspección y control de la alimentación que producen se encuentra en óptimas condiciones.

Foto: Events Concept

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